sábado, 30 de octubre de 2010

Marx nos salve, María

El hombre ha muerto
Cayó sobre su machete
De lo alto del cerezo.
El hombre ha muerto
Hervido por la hambruna
Y su sed de si mismo
Consumido por la ambición
Y por las horas benditas
Y espaldas partidas.
El hombre ha muerto
Cargando su cruz
A medio camino.
El hombre ha muerto
Puesto su sentencia
Con bellas palabras
Clavado sus marcas
En las frentes de los
Dóciles.
El hombre ha muerto
Atragantado de sermones
Y profetas frenéticos
Por horas de hambruna
Apagadas con vino.

Envuelto en sus vicios
Y huyendo de si mismo
A nadie le apetece
Mirarse por dentro.

Es obvio que el socialismo es obsoleto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario