domingo, 22 de agosto de 2010

Algo más que decir?

Bueno bueno...
Si he de comenzar por el principio, he de ser consecuente en no pasarme del final al momento de terminar.
Primero: digo que mañana me juego un kino, todas las cartas están a mi favor.
Segundo: no pienso lavarme el pelo en el futuro próximo, tantas ideas que tengo me da miedo sean arrebatadas por el agua antes de dilucidarlas.
Tercero: doy rienda suelta a todos mis arrebatos, si es usted una persona infútica, por favor retírese.

¿De dónde viene lo romántico de escribir una carta? - no disculpe lo brusco-
Si el manco hubiese tenido auto, la del Toboso hubiese sido más agria que dulce,
De calle en calle y esquina en esquina hubiese andado el Quijote
Ensayando previamente con otras desalmadas cada palabra que decir al presentarse
Rellenando su currículo como el buen galán contemporáneo
Ay del nuevo milenio, un mail será el equivalente a un abrazo
Y un misilaso un armisticio.

-Soñé hace dos noches que nadie sabía hablar inglé-

¿A quién se le ocurrió que un clavo saca otro clavo?
Aprenda a usar palanca eñor!
Saque todos los que quiera pero el hoyo de ahí no me lo mueve,
Ese hoyo que no tiene nombre ni apellido pero que aún así a nadie le es indiferente.

¿Qué le queda por saber a Moya?
A tal punto llega el Don que lo que de su sabiduría escape queda totalmente irresoluto para cualquier mortal.

¿Qué es el hombre?

"¿Todo comparado con la nada, nada comparado con el todo?"
El hombre de por si es virtuoso, punto medio entre la nada y el todo ( y sán se acabó)
Son los años los que nos retuercen
Nacemos siendo seres alegres, extrovertidos y generosos,
Pero nada nos libra de la distorsión de nuestras mentes
De la transformación de la experiencia,
Del cristianismo,
del hedonismo,
del budismo,
del eufemismo,
del cinismo,
del antipoetismo,
del egoismo,
del fetichismo
del creacionismo
del cubismo
del narcisismo
de todo ismo habido y por haber que corrompe nuestra alma y corta las cadenas que nos atan unos a otros, volviéndonos seres aislados, agrupados según similitudes intrascendentes y fútiles que terminan por dirigir nuestros ojos, decirnos que decir y ordenarnos que oír.
Buscamos la sabiduría y aprendizaje en nuestros maestros, nada nos garantiza la certeza de sus palabras y lo puro de sus almas.
Nada nos protege de sus prejuicios, y resentimientos
Finalmente sólo nos queda una fe ciega
Y una fe ciega es lo que resta toda diferencia entre nosotros y diez cabezas de ganado caprino.
No disculpe lo brusco, pero aquí me marcan el final.
Espero haya sido de su desagrado, porque lo fue del mio.
Au revoir.


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