. . .
say no more . . .
jueves, 5 de agosto de 2010
Ecos
Te amo (dije tímidamente).
Te amo (reiteré).
Te amo, te amo, ¡¡te-a-mo!!.
Y de pronto mi enorme rostro cayó en pedazos sobre el viejo y húmedo piso de madera.
Abracé la soledad, y los 7 años de infortunio que habíame adjudicado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario