viernes, 30 de abril de 2010

Clínica, estadía en piso elevado.





Era mi segundo día cuando me decidí a levantarme de mi cama y hacer algo nuevo, me entretuve mirándolos.
Caminaban con una silueta apesadumbrada, como si tuvieran aún un supositorio que no se había disuelto entre sus nalgas, o peor aún, como si su TV se hubiese estropeaedo y no había mas remedio que caminar, sentir, o que sentarse a charlar con su familia al llegar a casa, pues así, la familia es un premio de consuelo, y si hay ketchup en la mesa, mejor aún el premio.
Al menos fue lindo descubrir que junto a mi cama había una ventana

No hay comentarios:

Publicar un comentario