
Caminaba Rigoletto
De la mano con su amiga
Cada dos pasos jurábale amor eterno
Y por cada esquina una golondrina.
Por las noches, y entre pastillas
Escapaba tras de otras chiquillas
A las que también juraba amor
Pero sólo por el rato.
Jamás entendió el influjo
Que este acto traería en su sonrisa
Rigoletto quedó solo
Y cada noche se reunía con su golondrina
Por el cómodo precio de dos pastillas.
No supe más del pobre Rigoletto
Ni por la reina, ni en la vendimia
Sólo por la gallada supe,
Que a algún sitio tomó un pasaje
Para reunirse con su flor marina
Un pasaje sin regreso
Por el cómodo precio de dos pastillas.
Para reunirse con su flor marina
Un pasaje sin regreso
Por el cómodo precio de dos pastillas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario