sábado, 19 de junio de 2010

Siempre fué uno de mis mayores temores el ir a cenar a la casa de algún amigo(a) y que me sirviese gordas lombrices blancas o serpientes cociendose en su jugo, ahora lo pienso y me causa algo de risa, luego una poca de rabia y quedo con un sabroso y fuerte gusto a ironía, nunca fué de mi agrado el pensar en desayunar arañas o beber un trago de orines de mono para terminar bailandome un tango con alguna especie de cantante lírica. Uno de mis miedos siempre ha sido el menospreciar, o mejor dicho, despreciar demasiado facilmente a quienes piensan distinto de mi, eso me vuelve inseguro, me hace sentir ruin, siempre miro en menos los logros de otros. Realmente eso demuestra mi inseguridad, y el hecho de ver personas iguales a mi me da escalofríos, me aterra identificarme en otros. Cuando veo a alguien en mi misma situación o similar a mi, me compadezco, siento pena por aquel desgraciado, y eso es devastador para mi ser. No tiene idea como se me erizaban los pelos al momento de cruzar la avenida, es decir, cada opción que tomas te lleva hacia un nuevo futuro, ¿Cómo puedes decidir?, cada vez que doblaba en una esquina me atormentaba la idea de que la mejor opción era seguir derecho, es evidente que un giro de 90º te desvía lo suficiente como para no volver jamás a tomar el rumbo que llevabas.
Hubo un tiempo en que no quería dormir, pero no por temor a la noche ni esas pavadas, me estremecía los sesos el pensar qué soñaría, clamaba a Dios el tener pesadillas, así podría sentir el alivio de despertar y ver mi realidad como una salvación, pero no, en cada sueño veía la perfección y la felicidad inalcanzables ¿Porqué hacerme esta jugarreta?, si es mi sueño, MIO, no podía comprender, me confundía y me descolocaba el hecho de desconocer a aquel que se apoderaba de mis pensamientos mientras era vulnerable.
Jamás me asusté con guerras ni cosas por el estilo, eso no es miedo, es curiosidad ¿A caso no les gustaría a ustedes que mañana estuviera en la primera plana: "Alan García declara la guerra a Chile"?, todos quieren probar algo de eso, ¿Acaso no has sentido ganas de lanzarte al vacío al estar parado frente a un avismo?, haz la prueba, es un sentimiento mas que placentero, pero eso, eso no es miedo.
El miedo es el complemento de nuestra alma, lo que en secreto deseamos que nos suceda, para experimentar las emociones límites, y aquella exquisita sensación de autodestrucción, nos amargamos, nos angustiamos, y nos estresamos cuando vemos a aquel tipo que pasea a sus perros y los arroja a los obreros para alimentar las fauces de las bestias, pero cuando él ya ha terminado, somos nosotros quienes saltamos a desmembrar a los inocentes. Si, es cierto, antes le temía a comer serpientes, y ahora me aterra el tomar el té de las 5. Sólo quiero echarme a hacer nada, me asustó demasiado el hecho de correr a la nada, los miedos necesitan ser renovados, así tenemos algo que evitar y salimos del tedio de la monotonía. Pero ya fué suficiente de esto, vamos al grano, mi historia inicia cuando ....

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